
Del 1 al 3 de julio de 2026, en el marco del Encuentro Territorios Colectivos y Economías Plurales que reunió a territorios de tierras altas y bajas de Bolivia, representantes de las Tierras Altas compartieron sus experiencias, preocupaciones y estrategias frente a la crisis climática, la minería y el fortalecimiento de sus economías propias.
Las experiencias de las Tierras Altas marcaron un espacio clave dentro del encuentro. Participaron la Nación Qhara Qhara (Marka San Lucas), Nación Yampara, GAIOC Challa, Ayllu San Agustín de Puñaca, Jatun Ayllu Yura, Marka Tahua, Marka Salinas y Jatun Ayllu Kirkiawi, que visibilizaron problemáticas comunes y respuestas construidas desde sus propias formas organizativas.
Cambio climático y agua: una crisis que ya está presente
En territorios como la Marka Salinas, Marka Tarhua y Jatun Ayllu Kirkiawi, la pérdida de cultivos por heladas, sequías y granizadas alcanza niveles críticos, llegando hasta un 80% de afectación. La producción agropecuaria se vuelve cada vez más incierta, afectando directamente la seguridad alimentaria.
En Nación Yampara y GAIOC Challa, la escasez de agua limita tanto el consumo humano como la producción. A esto se suma la pérdida de efectividad de los indicadores climáticos ancestrales, que ya no responden a los nuevos patrones del clima.
Como respuesta, las TIOC impulsan estrategias de cosecha de agua y almacenamiento comunitario, aunque territorios como Ayllu San Agustín de Puñaca advierten que la contaminación minera afecta incluso estas alternativas.
Minería en tierras altas: una amenaza sobre el agua y la vida
Las TIOC coincidieron en que la minería impacta directamente sobre el agua, elemento central para la vida en los territorios.
En Ayllu San Agustín de Puñaca, la contaminación por metales pesados en el río Desaguadero afecta la salud de las comunidades y del ganado. Las denuncias no han tenido respuestas efectivas, mientras las comunidades enfrentan las consecuencias.
En Jatun Ayllu Yura, el territorio está atravesado por múltiples presiones: minería, proyectos hidroeléctricos y captación de agua. La falta de consulta previa y la expansión de concesiones han generado desplazamiento y debilitamiento de la vida comunitaria.
Por su parte, Nación Qhara Qhara (Marka San Lucas) enfrenta tensiones por la expansión de cooperativas mineras y proyectos industriales, en un contexto donde la minería ofrece ingresos inmediatos, pero compromete el futuro del territorio.
En Marka Tarhua (Salinas), la posible explotación de litio genera preocupación por la contaminación de aguas subterráneas, lo que podría afectar gravemente la reproducción de la vida en el territorio.

Migración y transformaciones comunitarias
La migración es una constante en territorios como Nación Yampara, GAIOC Challa y Jatun Ayllu Kirkiawi. La falta de oportunidades productivas impulsa a jóvenes y familias a salir del territorio, dejando comunidades con población envejecida.
Este proceso afecta la transmisión de conocimientos y debilita prácticas comunitarias como el ayni y la minka. Además, quienes retornan traen nuevas visiones que generan tensiones con las normas y formas de organización propias.
En la perspectiva de diversificar la economía, las oportunidades se presentan de la mano del turismo. Las iniciativas económicas familiares y comunitarias se complementan y generan empleos. Los TIOC reflexionaron sobre el valor de la denominada economía de subsistencia, sobre el ámbito tradicional de sus ferias territoriales como espacios de integración y cohesión social, pero también como ámbitos de importante movilización económica que muchas veces es invisibilizado y subvalorado respecto a otro tipo de economías.
Desafíos internos y fortalecimiento organizativo
Las TIOC también identificaron debilidades internas. En territorios como Jatun Ayllu Kirkiawi y GAIOC Challa, la falta de socialización de estatutos y normas propias genera dificultades en el ejercicio del autogobierno.
Asimismo, la influencia de intereses políticos externos ha provocado divisiones orgánicas en algunos territorios, debilitando la cohesión comunitaria.
Frente a ello, se plantea fortalecer el rol de las autoridades propias, recuperar valores ancestrales y consolidar procesos autonómicos.
Estrategias territoriales y caminos hacia la autonomía
A pesar de las dificultades, las TIOC de tierras altas están impulsando acciones concretas.
En Ayllu San Agustín de Puñaca, el monitoreo comunitario del agua permite identificar niveles de contaminación y sustentar demandas legales.
Jatun Ayllu Yura avanza en su proceso autonómico, desarrollando mecanismos para regular la actividad minera, exigir licencias y garantizar beneficios para el territorio.
En Nación Qhara Qhara, la incidencia normativa ha permitido frenar proyectos extractivos, mostrando la importancia de la organización territorial.

Economías propias: base para sostener la vida
Las economías comunitarias siguen siendo fundamentales. En Salinas (Marka Tarhua), la producción de quinua continúa siendo clave, ahora acompañada de procesos de transformación.
En Jatun Ayllu Yura, se impulsan iniciativas productivas como la transformación de manzana, mientras que en varios territorios se mantienen prácticas de intercambio y producción diversificada.
Estas experiencias reflejan que las economías plurales son una base para la autonomía y la sostenibilidad territorial.
Un horizonte desde las tierras altas
Las TIOC coincidieron en que la reconstitución territorial es clave para enfrentar las amenazas externas y fortalecer el control sobre sus territorios.
El fortalecimiento de las economías comunitarias, la adaptación al cambio climático, la formación de nuevos liderazgos y la articulación entre territorios son parte del horizonte común.
Desde las tierras altas, las comunidades reafirman que la defensa del territorio es, ante todo, la defensa de la vida.





