martes 7 julio, 2026
18
Dulce DZohany Cházaro Romero

En el marco del Mes del Medio Ambiente, el Centro Cultural de España en La Paz (CCELP – AECID) fue escenario de la mesa redonda “Mujeres y justicia climática”, un espacio de diálogo que reunió a mujeres de distintos territorios para reflexionar sobre el cuidado de la vida, la defensa de los territorios y los desafíos frente a la crisis climática.

El encuentro, realizado el jueves 25 de junio, contó con la participación de Elizabeth López, Jazmín Quisbert, Zandra Loayza, Carla Canto y Vivian Palomequi, y fue moderado por Ruth Bautista Durán, coordinadora del área de investigación del IPDRS, quien facilitó un espacio de reflexión desde diversas miradas, poniendo en diálogo experiencias, saberes y formas de entender la crisis climática desde los territorios.

Comunicación desde la vivencia

Durante la conversación, Carla Canto puso énfasis en la necesidad de pensar los lenguajes desde el cuerpo y la experiencia, señalando que la comunicación no puede separarse de la vivencia.

Por su parte, Elizabeth López resaltó la importancia de encarnar las luchas, señalando que hablar de crisis climática implica asumir una posición desde la experiencia concreta, más allá de discursos que se repiten sin conexión con la realidad. Además, contribuyó con la idea general de que el extractivismo, una de las fundamentales causas de la crisis climática, es una forma de actuar sobre la vida, y que es parte esencial de la formación económica de Bolivia y América Latina.

Jazmín Quisbert, por su parte, se refirió a su experiencia en el ámbito de la comunicación de procesos de defensa territorial. Explicó que su rol no es el del acompañamiento sino que cumple un rol fortuito según la circunstancia desde la perspectiva de “hacer comunidad”. Así, cuando le toca acompañar una movilización por la defensa territorial, no es una comunicadora sino una defensora más. Estas reflexiones convergieron en una idea central: poner la vida en el centro, no como consigna, sino como práctica cotidiana y política

Territorios, extractivismo y crisis de cuidado

Las intervenciones también abordaron con fuerza los impactos del extractivismo. Zandra Loayza hizo referencia a cómo la explotación de recursos como el oro y las llamadas tierras raras está afectando profundamente a los territorios, generando procesos de degradación ambiental y social. Mencionó problemáticas como el saqueo de madera, la contaminación de los ríos y la disminución de fuentes hídricas, así como la falta de información sobre sus impactos. Estas situaciones muestran una desconexión con los ecosistemas y afectan directamente la vida en los territorios.

En este contexto, Vivian Palomequi destacó la necesidad de visibilizar la realidad de las comunidades campesinas, señalando que sus conocimientos han sido históricamente desvalorizados. Desde su experiencia, subrayó que el cuidado no es una abstracción, sino una práctica concreta que atraviesa la alimentación, la organización y la vida cotidiana.

Frente a estas situaciones, se reafirmó una demanda que atraviesa los territorios y que la Marcha por la Defensa de los bosques de la Amazonía y la seguridad jurídica de los territorios, que hizo ruta desde el Norte Amazónico hasta la ciudad de La Paz, mostró:
“Hemos venido a [pedir] que nos dejen vivir tranquilos. No necesitamos nada más que la tierra”.

Cuidado y responsabilidades compartidas

El cuidado fue otro de los ejes en el diálogo. Desde sus experiencias, se destacó que el cuidado implica presencia, organización y compromiso cotidiano. En este sentido, Vivian Palomequi remarcó la importancia de reconocer el trabajo que sostienen las comunidades, así como la necesidad de resguardar lo que se ha construido colectivamente.

Ciudades y desconexión con los ecosistemas

Un punto clave que surgió en la conversación fue la relación entre las ciudades y los territorios. Carla Canto planteó la idea de una fragmentación entre lo urbano y los ecosistemas, especialmente en la relación con el agua.

En este sentido, se señaló que en muchos contextos urbanos existe una desconexión con los procesos que sostienen la vida, lo que dificulta comprender la magnitud de la crisis climática. Esta distancia no solo es material, sino también simbólica, ya que influye en la forma en que se perciben estas problemáticas.

Lenguajes, saberes y formas de conexión

Finalmente, la conversación abrió un espacio para reflexionar sobre los lenguajes y los saberes. Carla Canto compartió ideas vinculadas al lenguaje como expresión del inconsciente colectivo, así como a formas de conocimiento que incorporan lo sensible, lo relacional y lo no verbal.

Se mencionaron prácticas como los cantos y las experiencias colectivas que conectan con animales, ríos y territorios, planteando una mirada desde un tejido multiespecie, donde lo humano no está separado de su entorno.

Las reflexiones de cada una de las participantes hicieron de este encuentro un espacio significativo e inolvidable, donde la diversidad de miradas enriqueció el diálogo colectivo.

Compártelo en tus redes sociales