
Por Iver Pedraza y Juana Guari, IPDRS Amazonía
Del 1 al 3 de julio de 2026 se desarrolló el Encuentro de Territorios Colectivos y Economías Plurales, convocado por la Coalición Nacional por la Tierra-Territorio (CNT), un espacio de intercambio que reunió a autoridades y líderes indígenas de tierras bajas y tierras altas para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan sus territorios y compartir experiencias en torno a la autodeterminación, las autonomías indígenas y las economías propias. El encuentro inició con una ceremonia de agradecimiento a la tierra, en la que cada delegación presentó productos representativos de su territorio como expresión de la diversidad cultural, productiva y espiritual que sostienen los pueblos indígenas.
Entre las principales conclusiones del encuentro, las delegaciones coincidieron en que la defensa de los territorios colectivos requiere fortalecer las estructuras orgánicas propias, consolidar la unidad entre pueblos indígenas y reforzar las economías comunitarias frente a un contexto de creciente presión extractiva, debilitamiento institucional y desconocimiento de las formas propias de gobierno.

Las reflexiones de los pueblos indígenas de tierras bajas ocuparon un lugar central durante las tres jornadas. Participaron representantes de los territorios de Lomerio, San Javier, Macharetí, Ity Karaparirenda, Isoso (alto y bajo), Capitanía de Comunidades de la Cordillera Chaqueña Guaraní (CCCH Guaraní), Parapity Guasu, Weenhayek, Organización Guaraní de Yacuiba, Charagua norte, Yaminawa – Machineri, Movima, Tacana – Cavineño, Chácobo – Pacahuara, Cavineño, Territorio Indígena Multiétnico (TIM), Territorio Indígena Multiétnico I (TIM I), Territorio Indígena Multiétnico II (TIM II), Territorio Indígena Chimán (TICH), TIPNIS, Tacana I, Tacana II y Pilón Lajas, quienes compartieron las realidades de sus territorios y los desafíos que enfrentan para ejercer plenamente la libre determinación.
Fortalecer la organización para defender el territorio

Uno de los principales consensos fue que las amenazas a los territorios ya no provienen únicamente del avance de actividades extractivas o de actores externos. Las autoridades advirtieron que la fragmentación interna, el paralelismo organizativo, la injerencia político-partidaria y el desconocimiento de las estructuras orgánicas debilitan la capacidad de los pueblos para ejercer el gobierno de sus territorios y defender sus derechos colectivos.
Las delegaciones coincidieron en que las organizaciones matrices, territoriales y comunales constituyen el principal soporte de la gobernanza indígena y que su fortalecimiento resulta indispensable para evitar divisiones promovidas desde intereses externos. Asimismo, se planteó la necesidad de consolidar los estatutos orgánicos, fortalecer la participación de las bases y promover mecanismos propios de rendición de cuentas para preservar la legitimidad de las autoridades.

Durante el diálogo también se destacó que las autonomías indígenas representan una oportunidad para fortalecer el ejercicio de la libre determinación, aunque persisten limitaciones relacionadas con la representación política directa, la coordinación con las instituciones públicas y el reconocimiento efectivo de las formas propias de organización.
Minería, avasallamientos y presión sobre los bienes comunes

La expansión de la minería legal e ilegal fue identificada como una de las principales amenazas compartidas por los pueblos indígenas de tierras bajas.
Las autoridades coincidieron en que sus impactos trascienden la contaminación de ríos y fuentes de agua, afectando la producción de alimentos, el aprovechamiento de los bienes del bosque, la pesca, la fauna silvestre y las formas tradicionales de vida. A ello se suman procesos de avasallamiento, tráfico de tierras, apertura de caminos, extracción ilegal de recursos naturales y otras actividades que generan conflictos internos y presiones crecientes sobre los territorios.
Las delegaciones también señalaron que, en muchos casos, estas presiones se acompañan de procesos de cooptación de autoridades, debilitamiento de las estructuras orgánicas y desconocimiento del derecho a la consulta previa, libre e informada, elementos que dificultan el ejercicio pleno de la libre determinación. Frente a este escenario, varios territorios compartieron experiencias relacionadas con protocolos propios de consulta previa, monitoreo comunitario y vigilancia territorial como herramientas para fortalecer la gestión de sus territorios.
Las economías plurales sostienen los territorios

Otro de los ejes del encuentro fue el intercambio de experiencias sobre economías plurales y alternativas productivas construidas desde los propios territorios.
Las delegaciones de la Amazonía coincidieron en que la castaña continúa estructurando buena parte de la economía regional, aunque persisten problemas relacionados con la concentración del mercado, la dependencia de intermediarios y la escasa generación de valor agregado. También se destacó el potencial económico del asaí, cacao, paiche y otros productos del bosque, cuyo aprovechamiento sostenible representa una oportunidad para fortalecer la autonomía económica de las comunidades y reducir la dependencia de actividades extractivas.
Las autoridades señalaron además que el cambio climático comienza a afectar la producción de frutos amazónicos, haciendo necesaria una mayor diversificación económica basada en la conservación del bosque y el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad.

Desde el Chaco, las experiencias compartidas evidenciaron que los modelos de producción comunitaria, el manejo sostenible del monte, la gestión del agua y la ganadería comunal también constituyen estrategias que fortalecen la organización territorial, generan ingresos para las comunidades y contribuyen al autofinanciamiento de las estructuras indígenas.
Durante la reflexión colectiva también se cuestionó que muchas de estas formas de economía continúan siendo invisibilizadas por las estadísticas oficiales y las políticas públicas, pese a constituir la base del sustento cotidiano de miles de familias indígenas.
Mujeres y jóvenes fortalecen la autodeterminación

Las mujeres indígenas tuvieron una participación destacada en las discusiones sobre economías plurales y fortalecimiento organizativo.
Mujeres representantes de las tierras bajas resaltaron el papel que desempeñan las mujeres en la sostenibilidad de las economías familiares y comunitarias, mediante el trabajo productivo, la organización de asociaciones y la transmisión de conocimientos entre generaciones.
Asimismo, distintas delegaciones coincidieron en que el fortalecimiento de las autonomías indígenas requiere ampliar la participación efectiva de mujeres y jóvenes en los espacios de decisión, promoviendo nuevos liderazgos que garanticen la continuidad de los procesos organizativos y fortalezcan la identidad de las nuevas generaciones.
Hacia una agenda común entre los pueblos indígenas

Uno de los acuerdos más importantes del encuentro fue mantener y ampliar los espacios de articulación entre pueblos indígenas de tierras bajas y tierras altas, autoconvocándose y reafirmando su autodeterminación. Las delegaciones propusieron que estos encuentros sean periódicos y rotativos, realizándose directamente en los territorios para conocer las distintas realidades y fortalecer los vínculos entre organizaciones.
También se planteó consolidar mecanismos permanentes para compartir información sobre titulación de tierras, autonomías indígenas, jurisprudencia, consulta previa, monitoreo territorial y estrategias de defensa frente a nuevas amenazas.
El encuentro concluyó reafirmando que la protección de los territorios colectivos depende de la capacidad de los propios pueblos para fortalecer sus estructuras orgánicas, ejercer la autodeterminación y consolidar economías que sostengan la vida de las comunidades. En ese camino, las experiencias compartidas por los pueblos indígenas de tierras bajas evidenciaron que, pese a la diversidad de contextos y territorios, existe una agenda común para fortalecer la organización indígena y defender los derechos colectivos desde las propias comunidades.




