miércoles 10 junio, 2026
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Geraldine Palenque Murillo

El pasado lunes 1 de junio, inicio formalmente el curso virtual “Plaguicidas en sistemas agroalimentarios en Sudamérica: Impactos y Alternativas”. Con la participación de profesionales, productores y líderes de diversos países de la región, este espacio busca propiciar un análisis crítico, integral y multidimensional sobre cómo los insumos químicos han permeado todas las esferas de la vida rural y urbana.

La sesión de apertura abordó el “Tema 1: Introducción y contexto regional sobre los plaguicidas en los sistemas agroalimentarios”, y estuvo facilitada por el reconocido ingeniero agrónomo, investigador y docente, Javier Souza Casadinho. Donde expuso cómo los sistemas agroalimentarios actuales han avanzado hacia un proceso agresivo de artificialización que amenaza los ecosistemas locales. De acuerdo con el especialista, el modelo convencional busca subordinar las leyes naturales a través de la homogeneización y la instauración de monocultivos, eliminando las interrelaciones ecológicas benéficas.

“Hemos reemplazado los flujos, los ciclos y las relaciones naturales por dinero. Este sistema expulsa a los pequeños productores porque cada vez se requiere más capital para comprar los plaguicidas y fertilizantes necesarios para sostener una naturaleza artificial”,dijo Souza.

El incremento inusitado en el uso de agrotóxicos ya no se limita a la gran agroindustria; actualmente permea las prácticas de medianos y pequeños productores, e incluso llega a las comunidades indígenas y huertos familiares.

Más allá de la discusión técnica: Un problema político y comercial

En esta primera sesión se mostró que la problemática de los plaguicidas excede el ámbito de las parcelas agrícolas. Los complejos agroindustriales modernos operan bajo una lógica vertical donde las mismas corporaciones transnacionales proveen los insumos químicos, imponen las condiciones de contrato, compran las cosechas y concentran los canales de comercialización.

Frente a discursos corporativos como las “Buenas Prácticas Agrícolas” o el uso de terminologías confusas que buscan matizar el impacto de los agroquímicos, el curso propone abordar la situación desde la economía circular, la sociología, la salud pública y los derechos humanos. Se destacó que la persistencia de sustancias altamente peligrosas ,muchas de ellas prohibidas en Europa pero comercializadas activamente en América Latina, responde a decisiones estrictamente políticas y de mercado, no a criterios técnicos de seguridad para los pueblos.

La agroecología como el único camino sostenible

Como contrapropuesta al modelo extractivista, durante el debate se reivindicó la soberanía alimentaria como un derecho humano que abarca no solo el acceso continuo a la comida, sino el control local sobre el agua, las semillas nativas y la tierra.

Como parte del proceso formativo, se ha elaborado un video que sintetiza las ideas centrales del tema:

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