El Movimiento Regional por la Tierra reúne historias de acceso, recuperación y defensa de la tierra y el territorio en Sudamérica, En su plataforma, nueve clasificadores ayudan a reconocer quienes protagonizan cada experiencia, cómo se desarrollan los procesos, qué conflictos enfrentan y cuáles son sus resultados. Actualmente, la plataforma registra 213 casos y el objetivo es llegar a mil experiencias de acceso a la tierra y territorio en toda Sudamérica.
Desde 2013, el Movimiento Regional por la Tierra documenta experiencias en Por la Tierra, experiencias de distintos territorios. Parte de la riqueza de los casos está en la cercanía de quienes protagonizan estas historias, y en que las experiencias son sistematizas por personas que hacen vida en los territorios o que están vinculadas a ellos. Esto permite recoger con mayor amplitud los contextos y particularidades desde lo histórico, sociopolítico, económico y jurídico de cada caso.

Por qué clasificar las experiencias
Detrás de cada caso hay una historia diferente. Su construcción parte de una metodología de investigación acción que recoge datos cualitativos, testimonios e imágenes que permiten conocer el proceso y su contexto. A partir de lo recogido, los clasificadores ayudan a mirar qué hay dentro de cada historia: quiénes la protagonizan, cómo accedieron a la tierra, qué conflictos enfrentaron y qué resultados alcanzaron.
Esa información se organiza a través de nueve clasificadores, que permiten reconocer, ordenar y conocer mejor la experiencia y sus particularidades.
Para Oscar Bazoberry, sociólogo, coordinador general del IPDRS y quien concibió la iniciativa del Movimiento Regional por la Tierra:
“El Movimiento Regional por la Tierra ofrece información documentada y situada sobre las diferentes estrategias que tiene la población para acceder a la tierra en lo que va del siglo XXI, de las estrategias se desprenden los mecanismos familiares, comunitarios, institucionales, que las denominamos y clasificamos en categorías. El resultado de las categorías es aleatorio, no es una muestra estadística como tal, sino más bien la constatación de los múltiples procesos, intereses, acciones colectivas, acción estatal y desafíos que enfrenta la población a la hora de hacerse o de consolidar sus tierras y territorios.”
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Nueve formas de conocer cada experiencia
Cada historia puede observarse desde nueve dimensiones:
1. Modalidad principal de acceso (resultado jurídico): cómo se concretó el acceso a la tierra o territorio.
2. Estrategia y mecanismo de acceso (proceso): qué camino siguieron sus protagonistas.
3. Sujeto de derecho / unidad social beneficiaria: quiénes protagonizan y se benefician del proceso.
4. Género: cómo aparece esta dimensión en la experiencia.
5. Régimen de tenencia actual logrado (estado del derecho): cuál es la situación actual de la tenencia.
6. Actor opositor principal: quién se encuentra en oposición al proceso.
7. Conflictividad: qué tipo de conflicto está presente.
8. Resultado de la demanda: qué resultado tuvo el proceso.
9. Prácticas económico-ambientales principales: qué prácticas económicas y ambientales se desarrollan en el territorio. La clasificación permite reconocer elementos comunes entre experiencias distintas, sin perder de vista a las personas y colectivos que protagonizan cada proceso. La metodología del Movimiento plantea identificar a los protagonistas y las particularidades de cada historia.
Dos casos se suman al Movimiento
La construcción del registro continúa con nuevas experiencias que pronto estarán disponibles en Por la Tierra. Entre ellas están el caso 213, Kurikancha, La Plaza de la Vida, en Ibarra, Ecuador, una experiencia colectiva de 23 familias de origen kichwa que accedieron a un terreno mediante una compra colectiva y lo convirtieron en un espacio para la producción agroecológica, la comercialización, el trueque y la preservación cultural.

También está el caso 214, la comunidad Sinaí, en Pando, Bolivia, cuya historia muestra un proceso de ocupación organizada que posteriormente derivó en la titulación colectiva de su territorio.
Cada nuevo caso amplía el mapa y nos permite conocer otras formas de acceder, defender y sostener los territorios. El 213 y el 214 son parte de esa continuidad y pronto estarán disponibles en el portal.

El desafío: llegar a mil historias
El Movimiento Regional por la Tierra busca reunir mil casos inspiradores de acceso a la tierra y territorio en Sudamérica. No como una muestra estadística, sino como un registro que permita visibilizar la diversidad y persistencia de las luchas campesinas e indígenas.
Visita www.porlatierra.org, recorre el mapa y conoce las experiencias que ya forman parte del Movimiento. Si conoces una experiencia que merece ser contada, puedes sistematizarla y sumarla al registro.




