
Tras un análisis en profundidad sobre la cuestión agraria y territorial, la Coalición Nacional por la Tierra-territorio de Bolivia determinó que una tarea urgente corresponde al diálogo y la articulación del movimiento indígena y originario, sujeto histórico y político que impulsó las mayores transformaciones del siglo XX, que en el periodo de clientelismo político se vio excluido de las conversaciones y réditos del Estado Plurinacional; y peor aún, en el presente vive un franco riesgo de regresión de los derechos conquistados.
Con el aliento de apelación de la agenda histórica y el horizonte político de los pueblos indígenas en torno al territorio colectivo y la autodeterminación, convocamos a territorios que, al día de hoy, están enfrentando un nuevo contexto de disputas por la tierra, los bienes naturales y de crisis multidimensional –no solo económica o política– derivada del extractivismo exacerbado en diferentes partes del mundo y de forma particular en la región sudamericana.
En tal sentido, propusimos un Encuentro con suficientes espacios de discusión y con el propósito de caracterizar las amenazas externas a los territorios, los problemas orgánicos y los avances en la gestión territorial y gobernanza respecto a otros actores. A esta propuesta atendieron 32 Territorios Indígena Originario Campesinos (TIOC), el Encuentro de Territorios colectivos y Economías plurales se realizó entre el 1 y 3 de julio de 2026, en la ciudad de Santa Cruz.
Una metodología para retomar la agenda propia y proseguir la larga marcha

El Encuentro tuvo como objetivo el Fortalecer la articulación entre territorios colectivos y actores de economías plurales para contribuir a la construcción de una agenda común de incidencia política y de defensa de la vida, el territorio y la autodeterminación.
Con el aliento de revitalizar el sentido político, económico y territorial de la propiedad colectiva, especialmente en diálogo con nuevas generaciones, y fortalecer los vínculos y articulaciones entre los territorios colectivos y experiencias vinculadas a economías plurales, comunitarias y territoriales. En tal sentido, los ejes temáticos fueron los siguientes:
- Experiencias de economía plural territorial
- Experiencias de negociación y gestión de recursos y comunes
- Amenazas externas a los territorios por el agronegocio, infraestructura, hidrocarburos, minería.
- Problemas orgánicos
Lo transversal en este sentido fue caracterizar las resistencias, el cómo se están enfrentando procesos de extractivismo, despojo, violencia desde las prácticas, estrategias, sentidos colectivos y formas de organización mediante los cuales se protege, defiende y se retoma el control territorial. Y también caracterizar el ámbito de las reexistencias, en el que comprendemos que las luchas territoriales no son únicamente defensivas, los pueblos no solo aquellos “aguantan” o “se oponen”, continúan existiendo bajo sus propios términos, reavivando la vida colectiva incluso en condiciones de amenaza.
Una estrategia que asumimos para dar espacio y permitir la toma de la palabra fue la separación entre grupos, entonces, las amenazas externas, por ejemplo, se trabajó en dos grupos: tierras bajas y como tierras altas. Al abordar las economías plurales se trabajó en tres grupos y se consensuaron plenarias.
Entre los aprendizajes derivados de esta estrategia metodológica, la principal es que las autoridades territoriales necesitan estar conectados con el contexto nacional y comprenden que la dinámica de cada territorio es peculiar, por eso, la separación entre tierras altas y bajas pudo haber sido un error. Sin embargo, también destacamos que las mesas hayan permitido el diálogo en claves similares de lenguaje y problemáticas.
En todo caso, las conexiones se dieron desde múltiples temas y momentos:
1. Cuidar el territorio es cuidar la vida.
- La defensa y cuidado del agua para el consumo humano y animal, y como elemento vital para la producción agropecuaria.
- La reconstitución del territorio ancestral es una opción para persistir en la lucha por la continuidad territorial.
- La presencia y uso racional y sostenible del territorio es esencial para proteger el territorio, pues sienta presencia y establece control.
2. Autodeterminación y justicia propia frente a las amenazas al territorio
- No existen procesos de consulta previa, libre e informada, de buena fe, anticipados y transparentes. Los territorios deben producir sus protocolos propios para disputar con las concesiones mineras desde la jurisdicción indígena.
- Es necesario construir una agenda común para articular a los territorios afectados por la minería desde el aliento de la autodeterminación y autonomía indígena.
- Negociar es un proceso de aprendizaje y fortalecimiento. Debemos vigilar qué se negocia, con quiénes y dónde, sin comprometer los derechos alcanzados y siendo dueños del tiempo de negociación, las condiciones y el marco de nuestras normas propias.
3. La unidad fortalece nuestros territorios.
- Existe la necesidad de la unidad de los territorios colectivos indígenas y originarios.
- Se debe fortalecer la participación de las bases, evitar la cooptación de dirigentes y mejorar los mecanismos internos de control.
- La articulación entre territorios y con instituciones fortalece la gestión e incidencia para viabilizar los emprendimientos locales.
- Se debe poner un freno a la división de las organizaciones representativas.
- Se debe poner un alto a la intromisión política partidaria en las organizaciones territoriales.
- Debemos aplicar plenamente nuestros estatutos autonómicos y prevalecer nuestras normas, procedimientos y jurisprudencia propia.
4. Las economías propias sostienen la autonomía.
- Debemos contrarrestar la alta dependencia de las ONG para sostener procesos organizativos.
- El ayni, la minka, el trueque y otras formas de reciprocidad son una contribución muy importante para la economía plural.
- La cultura, el turismo comunitario y los saberes ancestrales fortalecen las economías territoriales.
- Se debe afianzar el acceso a mercados, promoviendo la exportación de los productos desde los territorios.
- La producción agroecológica es una oportunidad por la demanda de alimentos sanos.
- Los emprendimientos privados pueden combinarse, pero no reemplazar a las iniciativas comunitarias.
- La formación e investigación fortalecen las capacidades de los territorios, permitiendo reconocer las potencialidades del territorio.
- Debemos prevenir que los jóvenes sean convencidos por las empresas mineras y las falsas promesas de desarrollo en el territorio.
6. La larga marcha continúa
- Rechazar la criminalización de la protesta: la movilización y las marchas indígenas y campesinas son fundamentales para nuestra historia y horizonte político.
- La defensa territorial requiere organización fortalecida, participación comunitaria, monitoreo y vigilancia permanente.
- La autonomía se fortalece desde la soberanía alimentaria, la producción propia, la autogestión y el cuidado del territorio.
- Los derechos reconocidos por la ley y la Constitución son un gran primer paso, y nos sitúan en un mejor lugar para negociar beneficios para el desarrollo propio. La legislación y derechos ganados, y la Constitución son innegociables.
Sin la pretensión de que estos ejes temáticos y afirmaciones sean decisiones orgánicas, más de 60 autoridades, ex autoridades y líderes indígenas y originarios de todo el Estado Plurinacional de Bolivia, retornaron a sus territorios fortalecidos por el encuentro y múltiples conversaciones con diversas experiencias y procesos territoriales.
Un peculiar momento en los tres días del encuentro fue la noche cultural. Al ritmo de una tamborita y pocos bailarines animados, espontáneamente la noche cultural fue un momento cumbre para el encuentro de territorios colectivos, pueblos indígenas y naciones originarias. Luciendo vistosos trajes, pero también activando la gran memoria territorial acumulada en siglos, las autoridades mostraron lo mejor de sus culturas vivas: la necesidad de diálogo recíproco. Así, apareció un charango walaycho desde Tarabuco con la Nación Yampara, los aplausos de las mujeres guaranís luciendo sus tipoys, y un peculiar arete guasu con diferentes pasos y ritmos confluyendo en la intención de colectiva.

La Coalición Nacional por la Tierra-territorio – CNT Bolivia asume que la escucha a los territorios y sus planteamientos en este y otros encuentros. Asumimos que existe una necesidad urgente e histórica de reencuentro, fortalecimiento, independencia y afianzamiento de los logros conseguidos en materia de derechos colectivos; así como la plena implementación de la Constitución Política del Estado Plurinacional, instrumento nunca concedido por la política tradicional, conservadora y republicana, sino un avance en la larga marcha de los pueblos por sus territorios, su autodeterminación y sus autogobiernos.
El producto de estos días de reflexión, afirmaciones, autocrítica y propuestas, es un documento disponible para la difusión y descarga. El MANIFIESTO DE TERRITORIOS COLECTIVOS DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA:




