
La investigación como herramienta para sustentar procesos de incidencia política fue el eje de la última sesión del ciclo “Siembra y cosecha de aprendizajes colectivos para la incidencia política sobre seguridad alimentaria”, organizado por el Comité Municipal de Seguridad Alimentaria de La Paz y Cosecha Colectiva. El encuentro promovió el intercambio de experiencias y reflexiones sobre la importancia de generar evidencia que contribuya a la formulación de políticas públicas en materia de seguridad y soberanía alimentaria.
Como facilitador invitado de la jornada, Oscar Bazoberry, coordinador general del Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica (IPDRS), presentó la investigación “Bolivia en los tiempos del COVID-19: Adaptación de los sistemas alimentarios de la agricultura familiar campesina y comunitaria”. A partir de esta publicación, expuso cómo la investigación puede trascender la generación de conocimiento para convertirse en un instrumento de incidencia política, aportando evidencia para comprender las dinámicas de producción, abastecimiento y comercialización de alimentos, así como el papel de la agricultura familiar campesina e indígena en el sostenimiento de los sistemas alimentarios.
Durante su exposición, destacó que la investigación no solo permite comprender cómo responden los sistemas alimentarios frente a escenarios de crisis, sino que también constituye una herramienta para generar evidencia que fortalezca los procesos de incidencia política. En este sentido, la publicación propone tres esquemas para comprender el funcionamiento de los mercados alimentarios en Bolivia y aporta elementos para el análisis de la seguridad y soberanía alimentaria desde una perspectiva territorial.

La sesión también incluyó la presentación del Diagnóstico de la Canasta Básica Alimentaria del Municipio de La Paz, orientado a construir una propuesta que incorpore los hábitos y patrones de consumo, la disponibilidad y origen de los alimentos, su aporte nutricional y su accesibilidad económica. Entre los resultados expuestos se destacó que el 35 % del gasto destinado a la alimentación de las familias paceñas corresponde al consumo de alimentos fuera del hogar, un hallazgo que evidencia cambios en las prácticas alimentarias y plantea nuevos desafíos para el diseño de políticas públicas.
A lo largo del encuentro, las y los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer la producción y el uso de información confiable para sustentar propuestas de incidencia política. Asimismo, se resaltó la importancia de complementar nos solo datos cuantitativos con análisis cualitativos sino también económicos, que permitan comprender de manera integral las problemáticas vinculadas a la seguridad y soberanía alimentaria.

La participación del IPDRS en este espacio contribuyó al intercambio de experiencias sobre investigación aplicada y reafirmó el valor de la evidencia como base para el diálogo entre instituciones, organizaciones sociales y tomadores de decisión en la construcción de políticas públicas orientadas a garantizar el derecho a la alimentación.




