miércoles 28 octubre, 2026
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Fabian Alejandro Fonseca Vega

Durante tres jornadas —los días 22, 24 y 25 de octubre de 2026—, un diverso grupo de comunicadores barriales participó en un espacio de formación que rompió los esquemas convencionales. Dejando atrás las aulas, el encuentro se llevó a cabo en la parcela de Doña Nayda Bautista Rocha, integrante de la Asociación de Mujeres Productoras del Municipio de Tiquipaya (AMPRO).

Distribución porcentual de la participación de comunicadores barriales


El espacio facilitado por el Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica (IPDRS), convocó a participantes de Sacaba, Cercado y Quillacollo. Según los registros de asistencia se conto con 98 comunicadores barriales, la mayor representación provino de Cercado con un 38% de los participantes, seguido estrechamente por Quillacollo con un 34% y Sacaba con un 28%.

Participación de hombres y mujeres por municipio

Asimismo, la gran mayoría de los comunicadores fueron mujeres: 31 provenientes de Cercado, 29 de Quillacollo y 22 de Sacaba, frente a una participación masculina significativamente menor en las tres regiones.

Participación por grupo etario y por municipio

En cuanto a las edades, el grupo de 35 a 60 años fue el predominante en Cercado y Quillacollo, mientras que Sacaba destacó por movilizar a una población más joven (15 participantes de entre 18 y 35 años). Con la inclusión también de adultos mayores de 60 años, el encuentro consolidó un colectivo intergeneracional diverso.

El contraste de los sistemas productivos

Uno de los puntos centrales del encuentro fue aprender a diferenciar los sistemas de cultivo desde la mirada de un productor agroecológico. Los asistentes observaron tres realidades: la parcela convencional, caracterizada por el monocultivo y el uso de plaguicidas; la parcela en transición, que incorpora diversidad de cultivos pero aún depende de abonos químicos; y finalmente, la parcela agroecológica, un espacio biodiverso tratado con bioinsumos y en completa coexistencia con su entorno.

El recorrido permitió a los comunicadores dimensionar las diferencias en la calidad de los alimentos que llegan a los mercados urbanos.

La base de la vida, el suelo


La formación profundizó en la importancia del manejo de la tierra. Se explicó que un suelo saludable requiere una composición sinérgica de limo, arcilla, arena, materia orgánica y microorganismos. Los participantes comprendieron que, mediante el uso de abonos orgánicos como el estiércol animal y el humus de lombriz, es posible prescindir de los abonos químicos.

Lucia, compartiendo la copoxión de suelos

Principios de la agroecología en la práctica


Tras analizar el suelo y el entorno, los comunicadores barriales se dividieron en grupos para identificar los 10 principios de la agroecología directamente en la parcela de Doña Nayda. Mediante el debate y la observación, fundamentaron sus hallazgos, consolidando un aprendizaje colaborativo.

Compartimos más detalle sobre los principios de agroecologia aqui: content

Ana, Explicando el segundo principio de la agroecología

Trazabilidad y Circuito de Comercialización

El cierre de la jornada se enfocó en un ejercicio analítico con productos de consumo diario que los asistentes llevaron desde sus hogares. El debate giró en torno a dos conceptos fundamentales:


• Trazabilidad: La capacidad de rastrear el origen y el recorrido de un alimento desde su lugar de producción hasta que llega al plato del consumidor, prestando especial atención a los ingredientes en el caso de productos procesados.


• Circuitos de comercialización: Las rutas de mercado que sigue el producto. Se clasifican en circuito directo (del productor al consumidor sin intermediarios), circuito corto (con la participación de un solo intermediario) y circuito largo (cuando el producto pasa por múltiples intermediarios y cadenas de distribución antes de su venta final).
Los grupos desglosaron estos elementos, cuestionando cuántas manos e intermediarios atravesaron los alimentos que consumen a diario.

Mesa de trabajo, analizando la trazabilidad y circuitos de comercio de los alimentos

Un cierre con compromisos reales

Para finalizar el taller, se realizó “el vuelo de los compromisos”. Los participantes escribieron en aviones de papel reciclado una acción concreta que aplicarían tras el taller, lanzándolos al aire de forma simbólica.
Como resultado inmediato y espontáneo de la formación, los comunicadores barriales, tras asimilar el valor de la producción agroecológica, decidieron aplicar el circuito directo en ese mismo instante: preguntaron los precios y compraron productos frescos directamente a Doña Nayda, garantizando así la trazabilidad de sus propios alimentos y apoyando la economía local.

A través de estas iniciativas, el IPDRS busca fortalecer los conocimientos de los comunicadores barriales, y, también, promover un cambio de comportamiento en el consumidor, devolverle a la ciudadanía el poder de decidir de manera consciente e informada qué tipo de alimentos desea adquirir y compartir en familia.

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