Dando continuidad al curso “Plaguicidas en sistemas agroalimentarios en Sudamérica: Impactos y Alternativas”, se llevó a cabo la tercera sesión en vivo titulada “Mercado de los plaguicidas y rol de los diferentes actores”, liderada por Alejandro Henao Salazar, biólogo, agroecólogo y magíster en Desarrollo Rural.

El origen de los plaguicidas industriales
Alejandro inició la sesión analizando la narrativa del “progreso tecnológico” de la agricultura industrial. Explicó que el auge de los plaguicidas químicos no nació como una innovación científica orientada al bienestar agrícola, sino como una estrategia comercial rentable para recircular y dispersar subproductos y desechos de las industrias petrolera, minera y bélica del siglo XIX y XX.
“La agricultura industrial funciona bajo un sistema de reparación infinita o daño iantrópico: se aplica un químico que genera un desequilibrio en el agroecosistema, creando nuevas plagas resistentes que obligan al agricultor a comprar un veneno nuevo para solucionar lo que el producto anterior causó”.
Un mercado oligopólico y un incremento alarmante en América del Sur
Durante la sesión se expusieron cifras que evidencian la dependencia tecnológica actual:
- El Oligopolio de las “Big 4”: Solo cuatro grandes corporaciones globales (Syngenta Group, Bayer, BASF y Corteva) controlan el 61% del mercado mundial de plaguicidas, moviendo cerca de 109.000 millones de dólares anuales.
- América del Sur a la cabeza: Mientras Europa registra ligeras disminuciones en su uso, América Latina lidera el consumo planetario, habiendo incrementado el uso de estas sustancias en un 120% en los últimos 32 años.
- El detonante transgénico: Desde la aparición de las semillas tolerantes a herbicidas en 1996, el uso de estos químicos en el planeta se ha triplicado, convirtiendo a los herbicidas en la matriz química más comercializada.
El impacto sanitario y el debate participativo
La sesión no solo abordó el panorama económico, sino también los preocupantes costos en salud humana y ambiental. Se recordó que, según el Atlas de Pesticidas, se registran 385 millones de casos de intoxicación aguda al año en el mundo. Además, los participantes reflexionaron sobre afecciones crónicas y la doble moral de los países industrializados que prohíben ciertas moléculas en sus territorios pero permiten que sus fábricas las sigan exportando hacia el Sur global.
Como parte del proceso formativo, se ha elaborado un video que sintetiza las ideas centrales del tema:




