domingo 14 julio, 2024
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Lorenzo Soliz, IPDRS.

Valle de Chosica, una de las comunidades de las prácticas del curso. 20 de junio. Foto: Lorenzo Soliz, IPDRS.

En la ciudad de Cusco y comunidades campesinas Valle de Chosica y Ccorccor de la microcuenca Piuray Ccorimarca, del Distrito Chincheros, se llevó a cabo el curso introductorio de la Evaluación de la Agroecología. El mismo fue impartido por el profesor Dr. Laurent Levard, coordinador del Grupo de Trabajo sobre Transiciones Agroecológicas – GTAE, durante los días 17 al 22 de junio del presente.

El curso responde a la necesidad de contar con herramientas apropiadas para evaluar en qué medida, las iniciativas de producción agropecuarias promovidas por diversos actores del desarrollo rural y territorial son agroecológicas. “Muchas de las iniciativas dicen ser agroecológicas y en realidad no lo son”, se dijo en el Foro regional investigación e incidencia en favor de la agroecología, organizado por Transición hacia una Agroecología Campesina al servicio de la Soberanía Alimentaria (TACSA) y la Universidad Nacional de Colombia, UNAL-sede Palmira. en 2023 (https://ipdrs.org/wp-content/uploads/2024/03/IPDRS-Portada-Memoria-de-Ponencias-TACSA-2023.pdf)

La metodología elaborada por el GTAE inicia con un análisis de los territorios y diagnóstico de los sistemas agrarios; la identificación de una tipología de las unidades de producción agropecuaria (UPA); un análisis socioeconómico y agroambiental comparado según la tipología; una evaluación de las condiciones de desarrollo de la agroecología (factores favorables y desfavorables), y establecer el grado de agroecologización de las UPAs y sistemas productivos del territorio.

Permite establecer en qué medida la producción agroecológica contribuye a generar riqueza; la eficiencia en el uso de la tierra; rentabilidad por unidad de superficie, la productividad de la mano de obra; los ingresos económicos que se generan; el grado de autonomía de la UPAS, entre otros.

Familia de señora Luz Maria Levita, autoridades de Valle de Chosica y participantes del curso. Foto: CBC.

Durante las prácticas en comunidades, se pudo conocer más cercanamente la importancia de las actividades agropecuarias e iniciativas agroecológicas que, junto con otras actividades no-agropecuarias (turismo, artesanías, transporte, entre otros), constituyen una base económica diversificada de las familias campesinas quechuas del lugar. La producción de las UPAs tienen un lugar importante para la seguridad alimentaria y los ingresos de dichas familias.

“Somos cinco personas en mi familia, tenemos siete chacras, son pequeñas nomás, producimos papa, haba, papalisa, tarwi, oca. En este mi huerto tenemos muchas hortalizas… hemos empezado a hacer cuando ha llegado ese covid que dicen. También sembramos cebada, avena, pasto, alfalfa para las vacas y las ovejas… una partecita es con riego. Tenemos chanchitos, gallinas y cuyes. Es para comer y un poco llevamos a la feria a vender, aquí cerca es la feria cada semana…” (Luz Marina Levita, Comunidad Valla de Chosica).

Además, nos dijo que su esposo trabaja fuera del predio por temporadas y uno de los hijos tiene empleo permanente fuera de la casa, pero los fines de semana aporta con trabajo en la UPA. Una estrategia típica de la región andina donde la agropecuaria por pequeña que sea tiene un importante rol en la vida de estas familias.

Participantes del curso, a orillas de la laguna Piuray, 20 de junio 2020. Foto: CBC.

El curso forma parte de las acciones del Programa Transición hacia una Agroecología Campesina al servicio de la Soberanía Alimentaria (TACSA) que se implementa en los países andinos. Participaron veinticinco ruralistas de Colombia (IMCA, CCP-Caritas Colombia, GIA-UNAL), Perú (CBC, CooperAcción, FOVIDA, IDMA), Bolivia (UMSS Carrera de Agronomía, CIPCA, FUNDAASUR e IPDRS), y Francia (AVSF y CCFD). Contó con el apoyo de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y CCFD Terre Solidaire, de Francia, y Manos Unidas, de España.