El Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica (IPDRS) dio a conocer los resultados del XV Concurso Sudamericano para Jóvenes, una iniciativa que promueve la reflexión, el análisis y la creatividad en torno a las transformaciones que atraviesan las ruralidades en la región.
En esta versión, el concurso convocó a jóvenes de distintos países de Sudamérica a presentar sus propuestas en torno a los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial en contextos rurales, abordando temas como los saberes territoriales, la identidad cultural, la justicia climática y los derechos de los pueblos campesinos, indígenas y afrodescendientes. Las propuestas recibidas destacaron por su calidad, diversidad de enfoques y profundidad analítica, evidenciando el compromiso de las juventudes con la construcción de futuros más justos e inclusivos para sus territorios.

Categoría Ensayo – Resultados
Luego del proceso de evaluación realizado por el comité calificador, se seleccionaron las propuestas ganadoras de la categoría Ensayo, destacando por su profundidad, creatividad y aporte al análisis de la IA y ruralidades
El primer lugar fue otorgado a Frank Pierre Cardenas Quispe (Perú) por su ensayo “Extractivismo digital: La apropiación de saberes ancestrales indígenas para entrenar sistemas de Inteligencia Artificial como nueva forma de colonialismo en Sudamérica”.
El ensayo aborda desde la denuncia del pueblo shipibo-konibo sobre la reproducción no autorizada de sus diseños ancestrales por sistemas de inteligencia artificial. A partir de este hecho, el autor propone una reflexión crítica sobre cómo los saberes indígenas son utilizados sin consentimiento, planteando que este proceso configura una nueva forma de extractivismo digital en Sudamérica.

El segundo lugar correspondió a Carlos Andrés Olivera Caballero (Bolivia) con el ensayo “Japu Ã: el monstruo que llegó en una imagen. Cómo los jóvenes de Okinawa Uno convirtieron a la inteligencia artificial de ladrón en superhéroe”.
El texto ofrece una mirada sensible y profundamente humana sobre la relación entre inteligencia artificial y comunidades rurales, mostrando cómo, a partir de una experiencia concreta, el miedo inicial se transforma en apropiación crítica de la tecnología. El ensayo destaca el rol de las juventudes y los saberes locales y como esto tiene un impacto en su realidad.

El tercer lugar, definido por empate, fue otorgado a dos propuestas:
Por un lado, Alejandra Perales Cartagena (Bolivia) con el ensayo “Error 408: indígena tacana no encontrado. Reflexiones desde Tumupasa cuando la IA se desconoce y no nos reconoce”.
Desde una experiencia situada en la Amazonía boliviana, el texto reflexiona sobre las brechas tecnológicas y, al mismo tiempo, abre una mirada propositiva: imaginar y construir una inteligencia artificial que responda a las lenguas, dinámicas y necesidades de los territorios, colocando en el centro la voz de las juventudes indígenas.

Por otro lado, Zaida Robledo y Cristian Ledesma (Argentina) con el ensayo “Todo lo que existe y no aparece en internet: Reflexiones desde una experiencia de salud intercultural en el Impenetrable, Argentina”.
El ensayo se concentra en la idea de que todo el conocimiento relevante se encuentra en los entornos digitales, visibilizando saberes y prácticas que permanecen fuera de estos circuitos. A partir de una experiencia en salud intercultural, invita a repensar el papel de la inteligencia artificial como una herramienta que también debe servir para escuchar y valorar la diversidad de conocimientos históricamente marginados.

Asimismo, el comité evaluador otorgó menciones especiales a dos ensayos que, por su relevancia y aporte, serán considerados para su publicación en los espacios de difusión del IPDRS:
Lizbeth Llallico (Perú), con “Inteligencia artificial y fortalecimiento del quechua wanka: Una oportunidad para preservar los saberes y la identidad cultural en el Valle del Mantaro”, y Nicolás Gallero (Colombia), con “El azadón, el algoritmo y el Tatamá: Reflexiones de un joven campesino sobre la IA en Santuario, Risaralda”.
Estas menciones reflejan la diversidad y profundidad de las propuestas presentadas, reafirmando que el concurso no solo reconoce a las obras ganadoras, sino que también visibiliza aportes valiosos para el debate regional.
Categoría Cartel
El cartel ganador, realizado por Vxanxy Ana Jael Cuchillo Salazar (Colombia) y titulado “Frente a la Inteligencia Artificial, Inteligencia Ancestral para la vida”, nos invita a mirar más allá de la tecnología y preguntarnos qué estamos dejando de lado.
La obra pone en el centro los saberes ancestrales de los pueblos de Abya Yala: la vida en comunidad, el respeto por la tierra y la conexión con lo espiritual. A través de una escena llena de símbolos y vida, el cartel recuerda que existen otras formas de entender el mundo que no solo siguen vigentes, sino que pueden guiarnos hoy más que nunca.


El segundo lugar, otorgado a Adriana Herbas Cordero (Bolivia) con la obra “Nuestra historia no cabe en sus servidores”, pone en el centro la memoria viva de los pueblos, resguardada en las semillas, la lengua y las prácticas comunitarias.
El cartel destaca que estos saberes no pueden ser capturados ni reproducidos por la inteligencia artificial, reivindicando el derecho de los pueblos a proteger su conocimiento frente a la expropiación y recordando su vínculo profundo con la tierra y la identidad colectiva.


El tercer lugar, otorgado a Selena Guzman Calle (Bolivia) con la obra “La IA aprende; las raíces enseñan”, propone un diálogo entre la tecnología y la memoria de los pueblos. El cartel muestra que, aunque la inteligencia artificial puede aprender de la información registrada, son las comunidades, sus historias y sus saberes los que conservan el verdadero conocimiento.


El IPDRS felicita y reconoce el esfuerzo de todas y todos los jóvenes participantes que compartieron sus miradas, experiencias y reflexiones a través de sus ensayos y carteles. Cada propuesta representa una forma de comprender los desafíos que atraviesan las ruralidades campesinas, indígenas y afrodescendientes frente a los cambios tecnológicos actuales.
El proceso de evaluación y selección de las obras ganadoras estuvo a cargo del comité calificador del XV Concurso Sudamericano para Jóvenes. Para conocer el detalle de los resultados, criterios de evaluación y la totalidad de las propuestas seleccionadas, se adjunta el acta íntegra del concurso.




