
El Movimiento Regional por la Tierra surge para visibilizar la vida y las luchas que sostienen los territorios sudamericanos, donde el vínculo con la tierra y el tejido comunitario definen la identidad de sus habitantes. Desde 2013, esta iniciativa recoge experiencias de acceso a la tierra para demostrar que permanecer en el territorio es una decisión de autodeterminación y cuidado de la vida. Hoy, el desafío es ampliar este registro de 213 a 1.000 testimonios, consolidando un archivo vivo que sirva de aprendizaje y defensa para las comunidades de la región.
Se invita a conocer estas historias en: https://porlatierra.org/casos. Más que un registro, la plataforma es un espacio de formación y reconocimiento del saber comunitario como fuente principal en la defensa del territorio; una respuesta necesaria ante las amenazas del extractivismo, los efectos del cambio climático y que impactan directamente en la vida de quienes habitan el territorio
El cuidado de la palabra: Respetar cada voz
Para este proceso de actualización y reorganización de la plataforma del Movimiento Regional por la Tierra, el equipo de clasificadores realiza una lectura profunda de cada caso. Se analiza la historia para registrarla en la tipología que se ha concebido luego de 213 casos sistematizados, para asegurar que cada historia mantenga el sentido de su realidad territorial. A continuación, se comparten las impresiones del trabajo de algunos de los integrantes del equipo de clasificadores, investigadores y voluntarios del IPDRS.
Oscar Bazoberry, sociólogo, coordinador general de nuestra institución, y quien concibió la iniciativa del Movimiento Regional por la Tierra, reflexiona:
“El Movimiento Regional por la Tierra ofrece información documentada y situada sobre las diferentes estrategias que tiene la población para acceder a la tierra en lo que va del siglo XXI, de las estrategias se desprenden los mecanismos familiares, comunitarios, institucionales, que las denominamos y clasificamos en categorías.
El resultado de las categorías es aleatorio, no es una muestra estadística como tal, sino más bien la constatación de los múltiples procesos, intereses, acciones colectivas, acción estatal y desafíos que enfrenta la población a la hora de hacerse o de consolidar sus tierras y territorios.
La pretensión es que esta documentación permita discutir los campos comunes y las respuestas estatales y multilaterales a la problemática de tierra, así como dotar de una gama más amplia de reivindicaciones a las organizaciones sociales, campesinas indígenas”.
Nuris Poma, técnica de proyectos y procesos multidisciplinarios, explica:
“La tarea de la clasificación consiste en constatar que cada caso tenga todos sus respaldos, desde la galería de imágenes y mapas hasta el documento para descargar.
Al leer a detalle, surgen historias que generan mucha intriga por cómo están redactadas. Esas reacciones son las que produce el contacto directo con lo que los territorios escriben.
Luigi Giordano, voluntario de nacionalidad italiana, indica:
“La cosa más impresionante fue la heterogeneidad de las luchas. Porque en todos los países hay un enlace: la tierra no está vista como un bien económico, sino como un territorio de vida e identidad. Por el tema de la tipología, hay muchísimas cosas que ver: desde el [uso] de las políticas públicas como el plan de colonización en Uruguay o las titulaciones en Ecuador, hasta casos de acción colectiva directa y de reconocimiento de territorio ancestral.
Me llamó la atención el rol de las mujeres como protagonistas y columna principal, aunque siempre entre los roles machistas de esa sociedad; hay casos de movimientos feministas campesinos por el derecho a la tierra y estoy bastante feliz por eso. Frente al capital petrolífero o minero, que son los mayores opositores, encontré la agroecología no solo como técnica agrícola, sino como estrategia para territorializar la vida y limpiar tierras envenenadas de todas las cosas del mercurio. Es muy importante que la gente conozca porque así se va a ganar una mayor seguridad jurídica; una mayor sabiduría de lo que pasa para dar conciencia sobre lo que los otros pueblos pueden conseguir”.
Dulce Cházaro, asistente en gestión de conocimientos y articulación social, sobre el impacto de encontrarse con estas realidades regionales dentro de la plataforma, comenta su experiencia:
“El primer caso que revisé fue el Proyecto de Asentamiento Emiliano Zapata en Brasil, el caso 91. Este me impactó por ser un territorio marcado por la historia y la explotación, pero también por su modo de resistencia, que no solo va desde lo productivo, sino también desde la formación que asumen sus protagonistas para seguir formándose en temas que van desde lo político, cultural y de la salud colectiva. Es un ejemplo de cómo, desde su arranque en 2004, se ha convertido en uno de los casos más representativos por la consolidación de una economía propia: una economía campesina.
Si bien el caso 91 es una muestra de la lucha colectiva, también existen experiencias individuales potentes como la de Petrona en su retorno a Achocalla, en el caso 103. En esta historia, ella regresa a la tierra familiar para innovar en la siembra, en un proceso de reaprender técnicas de abono. Patrona, hoy ya tiene su propia técnica de conservación y rehabilitación de la tierra”
El método: Sistematización para la vida
El método de investigación-acción es el corazón de este proceso, permitiendo que quienes sistematizan cada historia no actúen como investigadores externos, sino como compañeros del saber local. Esta forma de construcción colectiva invita a los propios protagonistas a indagar en sus trayectorias y defender su lugar desde su propia voz. Así, los 213 casos sistematizados dejan de ser simples datos para convertirse en reflexiones vivas donde las comunidades reconocen su fuerza y su capacidad de cuidar la vida.
A decir de Ruth Bautista, coordinadora del área de investigación del IPDRS y de la plataforma de casos inspiradores, las historias tienen una doble entrada: la narrativa de los protagonistas, su versión y categorías que es un discurso desde abajo; y también, la conducta estatal e institucional para con los protagonistas y territorios en cuestión, que refleja un discurso desde arriba, mostrando las negociaciones, demandas, denuncias y hasta violencias que se encuentran en las luchas por la tierra.
Súmate al Movimiento
Con presencia en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, cada historia compartida en la plataforma es un paso más hacia un saber regional que valora la permanencia en el territorio. Quienes quieran sistematizar un caso para sumarlo a esta plataforma de casos inspiradores de acceso a la tierra y defensa territorial, pueden acceder a la Guía Metodológica. y pueden escribir a rbautista@ipdrs.org, para acordar este trabajo y la correspondiente visibilización de cada uno de los casos
¡Vamos por los mil casos!
El objetivo es mostrar que el arraigo y retorno a la tierra es un horizonte posible y prometedor para las sujetas y sujetos del presente. Porque la vida en las comunidades es una propuesta a futuro que merece ser reconocida. La plataforma www.porlatierra.org es una herramienta para seguir fortaleciendo este tejido; por ello, el desafío ahora es convocar a persistir en la sistematización de experiencias en otros puntos de la región, donde se encuentren nuevas formas de lucha y realidades que aún faltan en la plataforma, para que juntos ampliemos la mirada y respaldo a las resistencias territoriales.




