sábado 26 septiembre, 2026
105
Jhaquelin Dávalos

Este 26 y 27 de septiembre, en la Casa Grande de Monteagudo, se desarrolla la reunión departamental del Consejo de Capitanes Guaraníes de Chuquisaca (CCCH) y el taller sobre ejercicio competencial en materia de desarrollo productivo, con la participación de representantes de las 11 capitanías zonales que conforman esta organización, 54 personas en total.

La actividad tiene como propósito revisar el marco competencial establecido por la Constitución Política del Estado y reflexionar sobre las posibilidades que ofrece para fortalecer los emprendimientos productivos existentes y emergentes de las capitanías zonales. Al mismo tiempo, busca recuperar experiencias y conocimientos acumulados por las comunidades guaraníes en agricultura, ganadería, artesanía, aprovechamiento de recursos del monte y otras actividades económicas vinculadas con sus territorios.

Durante la primera jornada participaron autoridades y representantes del CCCH, entre ellos el Mburuvicha Guasu Julián Díaz y su directorio, representantes del escaño especial indígena, Gloria Rivera, autoridades municipales y departamentales, así como representantes institucionales. Entre ellos estuvieron la concejala Ángela Flores, de Villa Vaca Guzmán (Muyupampa); la ejecutiva Valentina González; representantes de instancias vinculadas al desarrollo productivo; Oscar Bazobery y Jhaquelin Dávalos, coordinadores en IPDRS.

Uno de los primeros aspectos destacados fue la necesidad de fortalecer la participación de mujeres y hombres en las decisiones sobre desarrollo productivo, reconociendo especialmente el aporte de las mujeres a las economías familiares, comunitarias y territoriales.

Pensar la producción desde las experiencias de las capitanías

A través de cinco grupos de trabajo, las y los participantes analizaron experiencias productivas vinculadas con el aprovechamiento del algarrobo, la piscicultura, la ganadería bovina, la crianza caprina y las artesanías. Cada grupo realizó, según el caso, un estado de situación de estos sectores, identificando experiencias ya desarrolladas en las capitanías, valorando los factores que han contribuido a su viabilidad y reconociendo también iniciativas emergentes con potencial de fortalecimiento.

Grupos de Trabajo, autoridades de la ATIOCGCH, TCO Tentayape y Zona Ingre

El análisis consideró dimensiones políticas, económicas, técnicas, sociales, culturales, jurídicas y presupuestarias, además de otros factores transversales que condicionan la sostenibilidad de los emprendimientos. Este ejercicio permitió identificar qué condiciones son necesarias para que las experiencias existentes puedan consolidarse, ampliarse o proyectarse a futuro.

Uno de los aspectos más destacados fue el nivel de conocimiento acumulado por las propias capitanías sobre estas áreas productivas. Las intervenciones mostraron que existe una importante experiencia territorial en torno a la producción, el manejo de recursos, la organización y la comercialización, lo que constituye una base relevante para formular nuevos perfiles de proyectos y fortalecer iniciativas ya existentes.


Organización y solidez técnica para impulsar proyectos productivos

El Mburuvicha Guasu Julián Díaz remarcó que uno de los aspectos fundamentales para garantizar la viabilidad de un proyecto productivo es su solidez técnica. Señaló que la técnica es determinante, porque en ella se definen aspectos relacionados con la inversión, el cálculo de la producción, los costos y la sostenibilidad de las iniciativas. En muchos casos, explicó, los capitanes y comunarios ya cuentan con experiencia y conocimientos prácticos importantes, que pueden constituirse en una base para la formulación de perfiles de proyectos.

A partir de esta experiencia y de información técnica más precisa, es posible estructurar propuestas que puedan ser presentadas ante distintos aliados, tanto organizaciones de apoyo como instancias del Estado. En este punto, Julián Díaz destacó también la importancia de contar con organizaciones consolidadas y cohesionadas, señalando que la desunión limita las posibilidades de impulsar emprendimientos productivos de mayor alcance.

Mb. Julián Díaz, Ejecutivo del CCCH

Asimismo, identificó como posibles fuentes de apoyo y financiamiento a tres niveles de gobierno: el nacional, el departamental y el municipal o autonómico. Subrayó que los proyectos productivos deben construirse en articulación con estas instancias, pero partiendo de las necesidades, capacidades y expectativas de las propias comunidades y organizaciones, de modo que las iniciativas respondan realmente a las prioridades del territorio.

Hacer visible la economía guaraní y aprender de las experiencias productivas


Por otra parte, Óscar Bazoberry propuso reflexionar sobre lo que denominó una “economía escondida”. Recordó que, históricamente, muchas familias y comunidades tendían a ocultar sus bienes y su producción frente a sistemas impositivos percibidos como una amenaza. Sin embargo, señaló que esa práctica puede terminar reduciendo la imagen real de todo lo que un pueblo o una comunidad ha construido a lo largo del tiempo. En ese sentido, y de cara al próximo Censo Agropecuario, planteó que será importante mostrar el potencial productivo desarrollado por la Nación Guaraní después de años de lucha, organización y puesta en marcha de distintos emprendimientos.

Bazoberry observó también que el Censo Agropecuario probablemente pondrá énfasis en variables como el número de gallinas, cabras, apiarios u otras unidades productivas, pero que existen dimensiones territoriales que no necesariamente serán registradas con la misma profundidad. Por ello, planteó que el Consejo de Capitanías Guaraníes de Chuquisaca (CCCH) debería avanzar paralelamente en la construcción de información propia sobre los territorios: número de árboles, experiencias de reforestación, infraestructura productiva, iniciativas comunitarias y otros datos que permitan dimensionar de manera más completa los avances logrados.

Oscar Bazoberry, Coordinador General IPDRS

A partir del trabajo de los grupos, destacó el caso de Taperillas y su experiencia piscícola para señalar que una iniciativa exitosa en un territorio no puede trasladarse mecánicamente a otro. Cada proyecto responde a condiciones particulares —ambientales, organizativas, económicas y sociales— y, por tanto, debe diseñarse desde la realidad de cada comunidad. En la misma línea, remarcó que las asociaciones productivas no deberían funcionar al margen de la organización comunal, sino adecuar sus normas y formas de funcionamiento a las estructuras colectivas existentes, evitando generar divisiones y procurando integrar al conjunto de las familias del territorio.

Otro de los temas planteados fue el aprovechamiento de recursos propios. Bazoberry preguntó, por ejemplo, por qué un recurso tan abundante en el Chaco como el algarrobo todavía no ha logrado consolidarse de manera sostenida en los mercados. Este tipo de preguntas, señaló, permite identificar las trabas que existen entre la disponibilidad de un recurso, su transformación, su comercialización y la generación efectiva de ingresos para las comunidades.

Asimismo, insistió en que el éxito de una actividad productiva depende en gran medida de la constancia y del mantenimiento de las inversiones. Puso como ejemplo la experiencia de Macharetí, donde el elemento decisivo no fue solamente contar con ganado, sino disponer durante años de una bomba de agua funcionando y garantizar su mantenimiento. Actualmente, la capitanía ha avanzado hacia sistemas de bombeo con paneles solares, reduciendo la dependencia del diésel en un contexto de incremento de costos. El ejemplo permitió subrayar que los procesos productivos no se resuelven con una única inversión, sino que requieren recursos recurrentes, cuidado de la infraestructura y planificación de largo plazo.

La reflexión alcanzó también a la seguridad y soberanía alimentaria. La crianza de peces, gallinas, cabras y otros animales permite a las familias disponer de proteína para su propia alimentación, especialmente en un contexto en el que el precio de varias carnes se ha incrementado considerablemente. En este sentido, se destacó la importancia de valorar la capacidad de las comunidades para producir alimentos y sostener parte de su consumo familiar a partir de sus propios sistemas productivos.

Bazoberry señaló además que el CCCH debería recuperar y sistematizar las experiencias productivas exitosas desarrolladas durante distintos periodos, muchas de ellas con el acompañamiento de instituciones y proyectos de cooperación. Contar con esta memoria permitiría mostrar avances, reconocer aprendizajes y disponer de referentes concretos para la formulación de nuevas iniciativas.

Del saneamiento territorial al fortalecimiento productivo

En esa misma perspectiva, Jacqueline Dávalos, coordinadora regional Chaco del IPDRS, recordó que, una vez concluida una parte importante de los procesos de saneamiento y reconocimiento territorial, se abrió el desafío de avanzar hacia una nueva etapa centrada en el aprovechamiento sostenible y productivo de esos territorios. Señaló que fortalecer la producción es también una forma de consolidar la gestión territorial y demostrar que las TCO y territorios indígenas cuentan con proyectos, experiencias y propuestas propias. Para ello, consideró fundamental recuperar los conocimientos y aprendizajes acumulados por la Nación Guaraní a lo largo de diferentes procesos productivos.

Jhaquelin Dávalos, Coordinadora IPDRS Chaco

La reunión departamental contó con la participación de las 11 capitanías que conforman el Consejo de Capitanes Guaraníes de Chuquisaca (CCCH): Añimbo, Huacareta, TCO Avatiri Ingre, Apiaguaiki Tüpa, Muyupampa, Itikaraparirenda, Igüembe, Santa Rosa, Ivo, Macharetí y Mboikovo. La presencia conjunta de estas capitanías permitió ampliar el intercambio sobre las experiencias productivas de los distintos territorios y fortalecer una mirada departamental sobre los desafíos de producción, gestión territorial y articulación con los diferentes niveles de gobierno.

El taller también contó con Martin Espejo, vinculado a temas de democracia intercultural.

La actividad es ejecutada por el Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica (IPDRS) y cuenta con el apoyo de Manos Unidas, el Ayuntamiento de Sabadell, la Diputación de Jaén y Humundi.

Autoridades de la TCO Tentayape junto con autoridad Zonal de la Capitanía Ivo

Link Álbum de fotografías Taller primera jornada https://www.facebook.com/share/p/1aaMc6aTg6/

Compártelo en tus redes sociales