Documento escrito en primera persona, ganadora del primer lugar del concurso de jóvenes Nº 14, en su categoría ensayos.
"Cuando llegó la minería, nos hicieron creer que la roca fosfórica no servía para la producción agrícola del país, y así avanzaron sobre nuestro territorio. Sin embargo, con el tiempo comprendimos que, al combinar los saberes ancestrales sobre fertilizantes naturales con la roca fosfórica, ... Leer más
Documento escrito en primera persona, ganadora del primer lugar del concurso de jóvenes Nº 14, en su categoría ensayos.
"Cuando llegó la minería, nos hicieron creer que la roca fosfórica no servía para la producción agrícola del país, y así avanzaron sobre nuestro territorio. Sin embargo, con el tiempo comprendimos que, al combinar los saberes ancestrales sobre fertilizantes naturales con la roca fosfórica, era posible elaborar nuestro propio fertilizante. Este conocimiento sigue vivo hoy, mediante un aprovechamiento comunal que convierte el recurso en un activo de solidaridad, fortaleciendo la producción local y la cohesión de la comunidad".
Hoy, nuestra resistencia se expresa también en iniciativas concretas frente al cambio climático. El proyecto de fertilizantes orgánicos del complejo “Por la soberanía comunal”2 y la creación de asociaciones y cooperativas locales son pequeñas, pero significativas, formas de cuidar nuestras raíces y, por lo tanto, nuestra tierra; proyectos que dialogan con la sostenibilidad y con los saberes ancestrales. A pesar de la presión de las empresas mineras y de los extractivismos en general, estas prácticas muestran que existen alternativas productivas sostenibles que respetan los ciclos naturales, promueven la soberanía alimentaria y fortalecen la economía local".
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