Posts @IPDRS

Servindi, 20 de noviembre, 2009.- La comunidad internacional realizará más inversiones en agricultura y erradicación del hambre en el plazo más breve posible, según se acordó en el marco de la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria.

El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, aseguró que la Cumbre significó "un paso importante para alcanzar nuestro objetivo común: un mundo libre del hambre".

Sin embargo, lamentó que la Declaración oficial adoptada por la Cumbre no indique "objetivos cuantificables o plazos específicos que hubieran facilitado supervisar su implementación".

Uno de los acuerdos adoptados en la Cumbre fue renovar los esfuerzos para alcanzar el Primer Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir el hambre a la mitad para 2015 y erradicarla a nivel mundial a la mayor brevedad posible.

Además, las organizaciones y países participantes se comprometieron a mejorar la coordinación y la gobernanza a nivel internacional de la seguridad alimentaria mundial a través de una profunda reforma del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) de la FAO.

También se acordó invertir la tendencia decreciente de las inversiones nacionales e internacionales en agricultura, seguridad alimentaria y desarrollo rural en países en desarrollos e incrementar de forma significativa su porcentaje en las ayudas públicas al desarrollo.

Finalmente se decidió promover nuevas inversiones en producción y productividad agrícola en los países en desarrollo para reducir la pobreza y alcanzar la seguridad alimentaria para todos.

 Informe Panorama Social de América Latina 2009:

En 2009 los pobres en América Latina aumentarían en 1,1% y los indigentes en 0,8% en relación con el año pasado.

La actual crisis financiera que afecta al mundo provocará que 9 millones de personas caigan en situación de pobreza en la región en 2009, según el informe de la CEPAL Panorama social de América Latina 2009, presentado ayer (19).

En el estudio, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe proyecta que la pobreza en la región aumentaría 1,1% y la indigencia 0,8%, en relación con 2008. De esta forma, las personas en situación de pobreza pasarán de 180 a 189 millones en 2009 (34,1% de la población), mientras que las personas en situación de indigencia aumentarían de 71 a 76 millones (13,7% de la población).

Estas cifras indican un cambio en la tendencia de reducción de la pobreza que venía registrando la región.

Los nueve millones de personas equivalen a casi un cuarto de la población que había superado la pobreza entre 2002 y 2008 (41 millones de personas), gracias al mayor crecimiento económico, la expansión del gasto social, el bono demográfico y las mejoras distributivas, según el estudio.

El informe fue dado a conocer hoy por la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, quien destacó la urgencia de que la región trabaje en un nuevo sistema de protección social de largo plazo.

"No podemos decir que hemos echado por la borda los logros alcanzados entre 2002 y 2008.  No es un sexenio perdido.  Sin embargo, este aumento de la pobreza nos obliga a actuar: debemos replantear los programas de protección social, con una visión estratégica de largo plazo y medidas que sepan aprovechar el capital humano y resguarden el ingreso de las familias y grupos vulnerables", recalcó.

El aumento proyectado en la pobreza para 2009 retrasará el cumplimiento del  primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (erradicar la pobreza extrema y el hambre para 2015): de 85% de avance que registraba la región en esta materia en 2008 se caería a 78% en 2009.

Se espera que algunos países experimenten incrementos en sus niveles de pobreza e indigencia mayores al promedio, como por ejemplo, México, debido a la reducción del PIB y al deterioro de la situación de empleo y salarios.

La actual crisis tendría, sin embargo, un impacto inferior sobre la situación de pobreza regional al de turbulencias anteriores, como la "crisis mexicana" de 1995, la "crisis asiática" de 1998-2000  y las crisis "punto.com" y argentina de 2001 y 2002. Por ahora, la región ha logrado mantener el poder adquisitivo de las remuneraciones y bajas tasas de inflación.

Entre 2002 y 2008 se apreció una significativa reducción de la desigualdad en la distribución del ingreso en la región. En este período en siete países (de los 18 analizados) disminuyó la desigualdad, mientras que en sólo tres aumentó.

En tanto, los gobiernos de la región han realizado importantes esfuerzos por aumentar el gasto social. Entre 1990 y 2007 el gasto público social por habitante pasó de un 43% a un 60% del gasto público total promedio de América Latina.

"Esto demuestra que sí se puede crecer y redistribuir, expandir el gasto social y tener prudencia fiscal para mejorar las condiciones de la población de manera significativa. América Latina no está condenada a ser pobre ni injusta", declaró Bárcena.

Hacia el futuro, la CEPAL recomienda reformar los sistemas de protección social y adoptar medidas que combinen lo urgente con una mirada estratégica de largo plazo. Entre ellas, se debe evitar la irresponsabilidad fiscal, aumentar la carga tributaria en forma progresiva y redistribuir el gasto social, no tornar rígidos los mercados laborales y ampliar la cobertura de las prestaciones sociales.

Sobre los programas públicos de transferencias asistenciales, entre ellos los de transferencias condicionadas (PTC), la CEPAL recomienda fortalecerlos. Los PTC operan hoy operan en 17 países de la región y alcanzan a más de 100 millones de personas, es decir, más del 50 por ciento de la población de América Latina en situación de pobreza.

Alrededor de 1.000 millones de personas pasan hambre diariamente en todo el mundo. Más de 150 millones de niños y niñas pasan hambre o son desnutridos. Otros 17 mil niños y niñas pierden la vida por no teneren lo que comer. Datos oficiales como estos dan la dimensión del problema y del motivo de tanta expectativa con relación a la Cumbre de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación, que tiene cierre hoy (18), en Roma, Italia. En evaluación general de diversas organizaciones, la reunión terminó sin avances concretos.

FIAN Internacional (sigla en inglés para Red de Acción e Información por el Derecho a Alimentarse), por ejemplo, criticó, la declaración final de la reunión, considerando que esta no presentó ninguna alternativa en el combate al hambre. "Ni el reconocimiento del derecho a la alimentación es nuevo, ni lo es la decisión de que hay que promocionar la agricultura en los países del Sur", afirmó Flavio Valente, secretario general de FIAN.

La organización Oxfam Internacional también se manifestó hoy con una evaluación sobre la Cumbre. En un total de diez puntos, la organización dio nota dos a las delegaciones presentes, pues consideró que no realizaron todo los trabajos que tenían que hacer. "Este resultado no se corresponde con la dimensión del problema, que es tan inmenso como la cifra de mil millones de personas sufriendo desnutrición, y que está empeorando", afirmó José Hernández de Toro, vocero de Oxfam.

La organización puntuó la Cumbre a partir de cinco criterios, siendo que ninguno logró aprobación. Según Oxfam, una de las principales medidas era reunir las diferentes iniciativas de lucha contra el hambre bajo una misma acción de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, la reunión sólo impulsó la reforma del Comité de Seguridad Alimentaria (CSA), no siendo "capaz de reconocerle la capacidad de exigir a los países una verdadera rendición de cuentas o de hacer seguimiento de dónde se invierte el dinero".

Otro punto evaluado por la organización fueron los planes de los países en relación al respeto del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (reducción del hambre a la mitad hasta el año 2015). Según Oxfam, ONU afirmó que las cifras para el cumplimiento de tal Objetivo podrían llegar a 40 mil millones de dólares anuales, los cuales apoyarían la producción, el transporte, la organización de los mercados para los pequeños productores y la ayuda alimentaria.

Sin embargo, las discusiones no resultaron en compromisos precisos y efectivos. De acuerdo con la organización, los presentes en la Cumbre no tuvieron una importante contribución en el asunto, sólo declararon "estar dispuestos a incrementar el porcentaje de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) destinado a la agricultura".

Oxfam destacó aún la falta de apoyo a las políticas para los pequeños agricultores y las agricultoras y la gran importancia dedicada a la biotecnología y las nuevas tecnologías para la producción agrícola. "Esta Cumbre tenía que centrarse en incrementar el apoyo a los métodos de cultivo sostenibles que permitirían a los campesinos y campesinas pobres alimentar a sus familias y aumentar sus ingresos. Que esto no se haya producido supone su peor fracaso", consideró Hernández.

Como último punto, la organización evaluó la forma como la Cumbre discutió el cambio climático, recibiendo 15% de éxito. La justificativa fue la falta de interés de los participantes en acordar que en el documento que será producido en la Conferencia de Copenhague - en diciembre de este año - debería presentar recursos para ayudar a los pequeños agricultores a adaptarse al cambio climático. "Esta Cumbre simplemente ha hecho un llamamiento para que los pequeños productores sean tenidos en cuenta, lo que en el mejor de los casos es insustancial", afirmó el portavoz de la organización.

 

Las ONG y asociaciones de campesinos que desde ayer están celebrando el Foro paralelo de la Sociedad Civil en Roma con ocasión de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de Naciones Unidas denunciaron hoy la "apropiación de tierras" que algunos Gobiernos e inversores extranjeros están llevando a cabo en los países más pobres a raíz de la crisis financiera global.

Según subrayaron en su declaración final, en "menos de un año", han sido usurpadas "más de 40 millones de hectáreas" en África, Asia, América Latina y Europa del Este. Esta "apropiación de terrenos por parte de capitales extranjeros debe acabar", sentenciaron.

En su declaración, también reclamaron la "soberanía alimentaria" como "verdadera solución a la tragedia del hambre en el mundo", considerando que los distintos países tienen "la obligación de prestar su ayuda" para acabar con esta "emergencia", que hoy en día afecta a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo.

La cumbre de la FAO, que empezó ayer en Roma y terminará mañana, ha contado con la presencia de alrededor de 60 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo, aunque la gran mayoría de ellos provienen de países en vías de desarrollo. De hecho, la ausencia de los líderes de las principales economías del mundo ha marcado profundamente esta cumbre.

Aun con todo, las ONG y asociaciones de campesinos presentes pusieron su esperanza en la reforma del comité para la Seguridad Alimentaria de la FAO, con la que los pequeños agricultores, los pescadores y los pueblos indígenas pasarán a tener por primera vez un papel importante en la planificación de la lucha global contra el hambre.

La reorganización de este comité permitiría reunir en torno a una misma mesa y con derecho a voto a todos los países miembros de la ONU, a las agencias dedicadas a la agricultura y la alimentación y a los delegados de las organizaciones de productores y de la sociedad civil.

Sin embargo, los representantes de la sociedad civil denunciaron la intención de los países del G-8, los cuales preferirían controlar ellos solos la gestión de los recursos que invierten en la lucha contra el hambre a través del Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Nosotros, en cambio, reclamamos que esos fondos sean desembolsados a través de una organización multinacional como Naciones Unidas" para que "todos" puedan tomar parte en la planificación de estas inversiones y no sólo los países ricos, explicó el portavoz de la ONG española Intermón Oxfam, José Antonio Hernández, en declaraciones a Europa Press.

En cuanto a la valoración de la cumbre, Hernández consideró "decepcionante" el hecho de que esta reunión no haya contado con la participación de los líderes de las principales economías. Aun con todo, puntualizó que lo que se necesita "no es una foto de familia más de los grandes del mundo" sino el que "todas las promesas que se han hecho hasta ahora se traduzcan en planes nacionales y programas concretos de apoyo a la agricultura".

Mugabe pide que se retiren las sanciones "ilegales e inhumanas"

La segunda jornada de la cumbre también se vio marcada por la intervención del presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, quien reclamó el cese de las "las "sanciones ilegales e inhumanas" que Occidente ha impuesto a su país.

Mugabe definió a los países occidentales en general como los "enemigos neocolonialistas" de su país y les acusó de estar intentando arruinar la reforma agraria que está impulsando su Gobierno y conseguir así que Zimbabue siga dependiendo de las importaciones de alimentos. "Estamos haciendo frente a intervenciones muy hostiles por parte de estos estados que han impuesto sanciones unilaterales sobre nosotros", denunció sin nombrar, no obstante, a ningún país en particular.

Por su parte, el ministro de Agricultura y vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, Ulises Rosales del Toro, también denunció el "bloqueo" que Estados Unidos impone a su país y que hace que se agrave todavía más la situación del hambre y el desarrollo agrícola. "El uso de los alimentos como instrumento de presión es política y éticamente inaceptable", remarcó.

Con todo, la cumbre llegará mañana a su fin con escasas esperanzas de que los principales líderes mundiales definan con mayor concreción la lucha global contra el hambre, dada la vaguedad con que fue formulada la declaración conjunta.

En ella, los alrededor de 200 países presentes se comprometieron a redoblar sus esfuerzos para acabar con esta tragedia y alcanzar así en 2015 el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pero sin poner cifras sobre la mesa.

Avances en la mesa agrícola

La Cámara de Comercio de Lima demanda que en negociación se logre un acceso real de nuestros bienes y servicios. Hasta el momento las negociaciones para un tratado de libre comercio con la Unión Europea ya permitirían el ingreso de nuestra habitual canasta agroexportadora. En el segundo día de la VII ronda negociadora que se realiza en Bogotá (Colombia) se espera lograr el acceso a otros productos agrícolas más tradicionales, como arroz y azúcar. También falta definir si el banano peruano ingresará a través de cuotas.

Por lo pronto, el Perú ha logrado que la UE ofrezca una cuota anual de aproximadamente 5 mil toneladas de arroz, libre de aranceles. Para Colombia, que también negocia en paralelo un TLC, aún este cereal se encuentra excluido de la negociación.

En el caso del azúcar, el Perú habría logrado 11 mil toneladas, aunque esa cuota podría incrementarse si accedemos al pedido europeo de apoyarlos en las negociaciones que se siguen en la Organización Mundial de Comercio (OMC) para retirar este producto de la lista de productos tropicales.

Cabe mencionar que el Perú habría planteado cuotas de entre 50 mil y 60 mil toneladas para el arroz y el azúcar. Este volumen de cuotas también fue demandado recientemente por la Convención Nacional del Agro (Conveagro), con la premisa de beneficiar a los agricultores medianos.

En tanto, el presidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Peter Anders Moores, reiteró su pedido a los negociadores de nuestro país de velar por los intereses nacionales y conseguir un acceso real para nuestros bienes y servicios.

También se espera que los negociadores se mantengan firmes y logren que la UE reconozca que todo lo extraído por una nave extranjera o peruana dentro de las 200 millas de nuestro mar sea considerado de origen local y no europeo, como se pretende.

PRECISIONES
Conveagro también espera el libre acceso de productos andinos y de la Amazonía, como maíz gigante del Cusco, maíz morado, quinua, hongos, alcachofas, camu camu, etc.

Este gremio igualmente pide que se evite el ingreso de café asiático subsidiado para ser reexportado como peruano, como lo plantea la UE.

La CCL dice que hay expectativa sobre los productos clasificados por la UE como "novel food"(exóticos, que no han ingresado a este mercado), a fin de evitar una posible doble reglamentación.