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En el desarrollo del taller creativo “Biodiversidad y cambio climático” junto a una treintena de jóvenes, mujeres y hombres, provenientes de los municipios del Sena y Puerto Rico de Bolivia, se realizaron una serie de reflexiones respecto al cambio y crisis climática.

No es sorpresa que, entre los jóvenes del departamento amazónico de Pando, se conozcan las causas y consecuencias del aceleramiento de las últimas décadas, del calentamiento global y el cambio climático.

Valentina Vargas y Alejandra Huanca, estudiantes de biología y facilitadoras del taller, incidieron en mostrar que el cambio climático es un proceso natural que podía constatarse tras largos periodos de tiempo; sin embargo, ahora estos cambios se pueden constatar en cuestión de años y las consecuencias las viven los seres humanos, las comunidades campesinas e indígenas que son próximas y viven del aprovechamiento de los recursos de los ecosistemas, y principalmente, las especies vegetales y animales.

El cambio climático refiere al cambio de patrones climáticos y temperatura; no obstante, el actual proceso de caliento global, ha afectado a los polos -norte y sur-, que son muy importantes para la regulación de la temperatura del planeta, por ello, los periodos de calor son más largos y más intensos. El efecto invernadero que se produce cuando los rayos de sol entran a la tierra y cuando su efecto quiere evaporarse, la modificación de la capa de ozono retiene el calor haciéndola más intensa y provocando el calentamiento global.

En algunas ecorregiones se construyen carpas invernadero porque son lugares fríos, pero en algunas temporadas, toda la Tierra es como un invernadero, afirmaron las estudiantes de biología.

Las y los jóvenes se apresuraron en afirmar que el cambio climático es malo pues afectan al habitad natural y muchas especies están extinción. No obstante, a esta gravedad, también se recalcó que sin el efecto invernadero tampoco podría reproducirse la vida por la frialdad.

Las causas de la intensificación del efecto invernadero son la acumulación excesiva del dióxido de carbono que generan los combustibles basados en petróleo para las movilidades, que generan los seres vivos y procesos intensivos de combustión como la quema de bosques. Otra importante causa es la excesiva generación de gas metano que generan la putrefacción y descomposición de materia orgánica, así como los desechos que genera la ganadería extensiva. Y por último, el óxido nitroso que produce el transporte, industria de energía, industria de goma, agronegocio, deforestación y basura.

Se hizo notar que gran parte de los daños y el aceleramiento del calentamiento global tiene su motivo en una serie de actividades antropogénicas, actividades que ponen los intereses humanos al centro del equilibrio de los ecosistemas, afectándolos irreversiblemente. 

Los jóvenes identificaron una serie de eventos concernientes al cambio climático y su derivación en desastres ambientales como el incendio de la Chiquitanía del año 2019, la muerte del lago Poopó por una gran sequía y una serie de inundaciones.

Los jóvenes explicaron que una inundación se produce en buena parte por la gran deforestación que existe. “Las raíces sostienen la tierra, las raíces succionan el agua cuando llueve, cuando se ha deforestado mucho, llueve y se dan las inundaciones”.

Se realizó una dinámica denominada “juego de roles” con la que se intentó mostrar la interdependencia y riesgo que existe en un presente en el que la agroindustria y la megaminería están presentes en muchos territorios. El rol de los animales, humanos, agua, bosques, industria, gobierno y residuos puede ser fundamental o totalmente catastrófico para el sostenimiento de la vida. Cada una y uno de los jóvenes recibieron una tarjeta con un rol específico que no podían revelar, se les planteó la situación en la que uno de ellos decidía matar a otro, y el reto debía adivinar quién fue el autor del crimen. En varios casos los residuos terminaron con el agua, y por tanto, el bosque, los humanos y animales se fueron afectados también. Encarnar estos roles sensibilizó y mostró la interdependencia dentro de los ecosistemas.

Entre las consecuencias del cambio climático se puntualizaron cuatro principales: el incremento del nivel del mar, intensos fenómenos climáticos, plagas y enfermedades, y alteraciones de los ecosistemas y la vida silvestre.

Debido a la pérdida de biodiversidad muchos Estados asumieron la opción de declarar áreas protegidas nacionales para el cuidado de especies endémicas, introducidas y en extinción. Esto se da en un contexto de persistente crecimiento urbano, deforestación y ampliación de la frontera agrícola para el agronegocio, que provocan que las especies migren, lleguen a ecosistemas no propios y vayan extinguiéndose.

En Bolivia existen 22 áreas protegidas, los estudiantes mostraron que conocen a muchos de ellos, y resaltaron que son parte de la imagen del país, un atractivo natural y turístico por el que muchos extranjeros llegan al país.

Por último, se trabajó respecto a la lista roja de especies en riesgo, un inventario sobre el estado de biodiversidad en el mundo que las clasifica de acuerdo a las categorías de UICN. Para trabajar esta idea, se realizó una dinámica en la que los jóvenes identificaron a personajes amazónicos en riesgo e hicieron una dramatización.

En cuatro equipos trabajaron sobre el riesgo de extinción de las parabas, las antas, delfines rosados y las petas (tortugas). Para acceder a los videos del resultado de esta dinámica puede ingresar al Facebook: https://www.facebook.com/Amazon%C3%ADa-tierra-m%C3%ADa-101257421413659