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Miércoles, 31 Enero 2018

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Hace una semana, el Postgrado en Ciencias del Desarrollo (CIDES-UMSA) y el Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica (IPDRS) presentaron el libro “Amazonía: encrucijada civilizatoria. Tensiones territoriales en curso” del brasilero Carlos Walter Porto- Gonçalves. Si bien se procuró un conversatorio y promover la discusión, lo que sucedió fue una conferencia en la que Oscar Bazoberry y Cecilia Salazar afirmaron la importancia de que las instituciones de apoyo a las organizaciones sociales y la universidad, se posicionen y articulen a la defensa de los territorios y pueblos indígenas, no como un simple hecho solidario sino como resarcimiento del sistemático daño que ocasiona el sistema-mundo en su devenir moderno-colonial.

El Movimiento Regional por la Tierra y Territorio lanza su Convocatoria 2018 para seguir sumando casos inspiradores de acceso a la tierra y territorio en la plataforma sudamericana: www.porlatierra.org.

Hoy, 2 de mayo, presentamos la edición boliviana del libro “Amazonía: encrucijada civilizatoria. Tensiones territoriales en curso” del brasilero Carlos Walter Porto- Gonçalves.

El geógrafo Carlos Walter Porto-Gonçalves visitó Bolivia en abril de 2017, fue uno de los invitados centrales al XVI Encuentro de Geógrafos de América Latina (EGAL 2017) y le tocó compartir una conferencia con Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia, a quien recordó como un compañero más en un grupo de trabajo de CLACSO. Su conferencia se denominó “Las geografías de la descolonialidad del poder en América Latina”, en la que bajo el marco de la correlación entre la colonialidad y la modernidad, explicó que proyectos contemporáneos como la Iniciativa de Integración Regional de Sudamérica (IIRSA) reproducen, aún bajo su discurso modernizante y de desarrollo, aquella raíz colonial que expropia bienes materiales, naturales, concepciones de vida, culturas, etc. e impone para siempre las jerarquías y desigualdades. Lamentablemente, en aquella oportunidad, el vicepresidente de Bolivia no correspondió a estos planteamientos y manifestó análisis sobre la noción del valor de uso y de cambio de los recursos naturales, sin recaer en ningún caso específico de su país y omitiendo la mención de territorios y pueblos indígenas específicos como hiciese Porto-Gonçalves.

Varios equipos de trabajo dispersos entre Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay y Venezuela, han estado elaborando los capítulos que conformarán el Informe 2017 sobre Acceso a la tierra y territorio en Sudamérica.

Sus versiones anteriores, el Informe 2015 y el Informe 2016, tuvieron una difusión interesante, en espacios organizacionales y académicos, y ha sido ampliamente utilizado; varias personalidades reconocieron la oportunidad de poder acceder al dato simplificado sobre los principales conflictos, acciones y normativa agraria, así como poder construirse una idea comparada sobre el acceso a la tierra y territorio en la región. En esta versión incorporamos a Venezuela, a través del académico Vladimir Aguilar, y se incorporan además, instituciones de larga trayectoria como el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado de Bolivia y la Red Rural de Paraguay.

El politólogo Rafael López ha desarrollado ayer el convite: “Desarrollo en la era del big data. Cómo lidiar con el exceso de información. Consecuencias y desafíos en el mundo de los datos masivos” desarrollado en el IPDRS.

En los últimos años los datos generados se han incrementado de una manera importante. En el 2008, de acuerdo al análisis de Bohn Short, un norteamericano promedio, en su tiempo de ocio, consumía 34 GB de datos, imaginemos cuánto habrá cambiado este dato para el 2018 con la aparición de WhatsApp en el 2009. Y atención, que esto tiene consecuencias a nivel de la salud, pues la explosión de datos obliga a un modo de trabajo multitarea que exige un desgaste de glucosa importante.

Ante una sobreproducción de datos, ejemplifica López, la oferta se modifica porque no podemos consumir todo, de ahí que los titulares en política son demasiado poderosos. Entonces, retomando a Ramonet, a diferencia de lo que acontecía en dictadura, la censura no constituye la negación de datos sino la información por demasía que no deja percibir datos que faltan.

Con respecto a las experiencias interesantes del uso de los datos en la planificación territorial López comentó el caso de Singapur. Esta ciudad, en su diseño arquitectónico, procuró datos para que todas las zonas gocen de los vientos y la brisa, tan importante para una persona que vive a 27 °C. promedio. También, comentó el caso del Reino Unido, en el que se mide el consumo de energía en términos comparados, de tal forma que a una persona le llega una factura de luz con sus datos de consumo y con los datos de consumo de sus vecinos, esto para incentivar al ahorro de energía.

A partir de las reflexiones, quienes participaron del convite apuntaron otras ideas.

Oscar Bazoberry, del IPDRS, apuntó que tradicionalmente las tecnologías han marginado al campo; pero, en la actualidad esto está cambiando, el estudio del desplazamiento o disminución de intermediarios por factores tecnológicos en las ferias locales, es un caso, ejemplificó.

Donald Mamani, experto en temas de política fiscal, habló de la necesidad de una asidero legal para replantear la asimetría de información, Bolivia sigue con una información soportada en archivos y carpetas, enfatizó.

José Maguiña, agrónomo y especialista en proyectos, apuntó el cuidado con sobrevalorar los datos. Existe bastante información sobre nutrición; pero, persiste la obesidad, la gente tiene otros criterios para elegir sus alimentos, el olor de la comida, por ejemplo, ¿cómo la información puede servir para que los gobiernos generen políticas de otra manera?, preguntó.

Roberto Zambrana, director Gobierno Electrónico del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, contó cómo el municipio usa los datos para el control del nivel de los ríos, la organización del transporte y parqueos, aspectos que buscan generar bienestar. Planteó, sin embargo, analizar con cuidado la demanda de datos abiertos (que es diferente a la libre disponibilidad de la información), pues la accesibilidad de datos no debe poner en riesgo la información y seguridad personal. También, marcó la necesidad de una normativa específica para ir avanzando en temas de generación, manejo y almacenamiento de datos.

Eliana Quiroz, investigadora y activista en temas de tecnología y Silvia Estenssoro, de la Unidad de Gestores Municipales del GAMLP, han enfatizado en la necesidad de generar capacidades locales/ territoriales y en el entrenamiento en la capacidad de decisión para superar la pasividad en el consumo de los datos y las nuevas tecnologías.

De acuerdo a Jeremy Rifkin, investigador norteamericano, un aspecto que constituye a nuestra era, y puede suscitar una tercera revolución industrial, es la internet y el tránsito a la energía renovable. Por eso, interesa pensar el rutas del desarrollo en la era del big data, teniendo en cuenta, de acuerdo a Rafael López, que es hoy la China un patrón de economía global.

¿Hacia dónde nos lleva la explosión de datos? ¿Los datos son realmente accesibles?¿Qué nos dice la categoría agricultura inteligente? La soberanía tecnología ¿es una categoría con sentido? ¿En qué problemáticas se enfocan los estudios desde big data? ¿Estos estudios apuntan a transformar la realidad o a elevar la productividad solamente? ¿Cómo operan los brokers de la información en aspectos de desarrollo rural? Sin duda, éstas pueden constituir en preguntas para profundizar la relación big data – desarrollo en los próximos convites.

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